Ir al contenido principal

El hereje Karl Marx.

 

Por: Harold García-Pacanchique / @HaroldGarcia95

“El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde , dejó de pensar el más grande pensador de nuestros días. Apenas le dejamos dos minutos solo, y cuando volvimos, le encontramos dormido suavemente en su sillón, pero para siempre”, de esta manera Friedrich Engels pronunciaba el 17 de marzo de 1883 en el cementerio de Highgate en Londres, sus palabras de despedida a su entrañable amigo, con quien de manera extensa compartieron sala de redacción e ideas que le dejarían una producción teórica de largo alcance y elevado calibre al movimiento internacional de trabajadores y trabajadoras. 

El genio de Karl Marx, supera con creces la producción intelectual de su época en los campos de la economía política, la filosofía, la historia y la sociología, pues este fue capaz de develar como las sociedades en su devenir histórico producían relaciones sociales de producción que insoslayablemente se mantenían mediadas por una pugna dialéctica determinada por la lucha de clases. Así junto con Engels explicarían en las primeras paginas del manifiesto de la liga de los comunistas lo que para estos precursores del socialismo científico, se definiría como materialismo histórico,

“La historia de toda sociedad hasta nuestros días no ha sido sino la historia de las luchas de clases.

Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, nobles y siervos, maestros jurados y compañeros; en una palabra, opresores y oprimidos, en lucha constante, mantuvieron una guerra ininterrumpida, ya abierta, ya disimulada; una guerra que termina siempre, bien por una transformación revolucionaria de la sociedad, bien por la destrucción de las dos clases antagónicas”

Como lo planteaba Engels, fue Marx quien descubrió la ley del desarrollo de la historia humana, quien le permitió al proletariado entender las fuentes de su condición de clase explotada y de las relaciones materiales de como las clases dominantes en diferentes procesos históricos desarrollaron ejercicios de dominación sobre los despojados y desposeídos. 

El joven filosofo y rebelde.

Marx, quien procedía de una familia de origen judío conversa al protestantismo, seria participe de las discusiones filosóficas más álgidas en su momento; dedicado lector de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, Ludwig Feuerbach y Pierre-Joseph Proudhon, entre los más destacados, de quienes bebió y sirvieron como fuente para el desarrollo de sus ideas filosóficas y  reflexiones especialmente sobre el desarrollo del materialismo y la dialéctica; lecturas que pasaron por una intensa praxis y fueron objeto de fuertes de análisis y debates los cuales por medio de la critica certera permitieron que el pensador más grande de los últimos tiempos propusiera como centro del debate la praxis filosófica y el sometimiento intensivo de la dialéctica hegeliana desde una perspectiva materialista.

En este sentido en joven Marx para 1845 a la edad de 27 años, proporcionaría una lectura critica al materialismo de Ludwig Feuerbach, el cual fue calificado como abstracto, utópico y poco objetivo científicamente, en las llamadas “Tesis sobre Feuerbach”, allí el nacido en Tréveris plantearía dos posiciones que a futuro enriquecerán el trabajo de la filosofía como praxis al interior del campo revolucionario por las ideas del marxismo,

“[VIII] La vida social es, en esencia, práctica. Todos los misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esa práctica.

[XI] Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”

Las anteriores citas hacen parte de la composición filosófica que Marx esgrime en el desarrollo de su producción y que tienen como base la filosofía de la praxis y la critica, así lo demostrará en textos como, La sagrada familia  (1944), Sobre la cuestión judía (1844), La Ideología Alemana (1845 y 1846), Miseria de la filosofía (1847)   y los manuscritos económicos y filosóficos de 1844, descubiertos por David Riazánov y publicados por primera vez en la década de los treinta  por el Instituto Max-Engels de Moscú. 

La tradición filosófica que hoy representa al marxismo y a sus diversas tendencias, que a su vez se preguntan sobre el mundo, tienen una fuente principal en estos textos nombrados, que además de proponer un método de análisis de la realidad, recaen en la acción como fuerza revolucionaria que es capaz de transformar el mundo, así como lo enuncia la tesis once del escrito sobre Ludwig Feuerbach.

Esta condición de herejía es la que hace que Marx sea un rebelde de su época, un rebelde defensor de la clase trabajadora y de sus principales  intereses interpretativos, rompiendo con los tradicionales cánones metodológicos de la filosofía tradicional, especialmente los de las escuelas idealistas y socialistas utópicas de Alemania y Francia, es entonces esta experiencia intelectual juvenil y su obsesivo interés por los planteamientos filosóficos que Marx desarrolla en la dialéctica materialista un método que al día de hoy sigue siendo efectivo para poder darles respuestas y generar a su vez más preguntas sobre la realidad. 

El comunismo y la propuesta de Marx.

Desde los manuscritos de 1844 Marx ya interpreta cual es la función que deberá cumplir el comunismo como propuesta del proletariado para concretar una nueva forma de vida, es allí donde se propone una concepción de lo humano, un comunismo que permita eliminar la enajenación económica producto de las relaciones sociales de producción generadas por la acumulación del capital  y la alienación espiritual, social y política impuestas por la imposición hegemónica del sistema económico-social vigente hasta nuestros días, en el nombrado texto realiza por ejemplo la siguiente exposición, 

“La superación de la propiedad privada es por ello, la emancipación plena de todos los sentidos y cualidades humanos; pero es esta emancipación precisamente porque todos estos sentidos y cualidades se han hecho humanos, tanto en sentido objetivo como subjetivo. El ojo se ha hecho un ojo humano, así como su objeto se ha hecho un objeto social, humano, creado por el hombre para el hombre. Los sentidos se han hecho así inmediatamente teóricos en su práctica”

En conclusión la superación de la sociedad que enajena, fetichiza y aliena al ser humano solo puede ser superada por el desarrollo de una fuerza común de los y las trabajadoras que barran lo viejo y construyan lo nuevo, es decir que tenga la capacidad de destruir el estado de cosas existentes,

“El comunismo es la posición como negación de la negación, y por eso el momento real necesario, en la evolución histórica inmediata, de la emancipación y recuperación humana. El comunismo es la forma necesaria y el principio dinámico del próximo futuro, pero el comunismo en si no es la finalidad del desarrollo humano, la forma de la sociedad humana”

Superación que le da forma a una sociedad humana que se basa en la justicia social y económica, ampliamente democrática, que bien como lo enuncia junto a Engels en el Manifiesto de la liga de los comunistas proponen un sujeto transformador que sea capaz de romper las cadenas y forjar un mundo nuevo, “Los comunistas (…) Tienen, en cambio, un mundo por ganar”.

 Lección que le deja al mundo la coherencia y la praxis de un hereje y rebelde de los tiempos modernos, que a través de su actividad revolucionaria produjo los elementos teóricos más importantes que la clase obrera ha tenido en la ya larga lucha de clases contra las burguesía y sus prácticas, es por ello que se conmemora un año más de la muerte de un grande del proletariado internacional, que bien como su amigo Engels lo diría “era, ante todo, un revolucionario”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que le falto al compañero presidente

Por: Harold García-Pacanchique Cuando llega el 11 de septiembre, todos hablamos de Allende. De cuando el cobre pertenecía al pueblo y la vía electoral por primera vez en nuestro continente, había sido funcional para gestar los cambios estructurales necesarios en la construcción una sociedad socialista. Ver las imágenes de Allende celebrando la victoria en 1970, rodeado del pueblo  y diciéndole “hoy nos vamos de esta plaza porque mañana inicia un nuevo rumbo en la historia de Chile”, alegra y pone a su vez nostálgicos no sólo a los chilenos sino también a los latinoamericanos que quisiéramos tener de compañero a nuestro presidente. Salvador Allende vence en las elecciones de 1970, tras  haber sido candidato a la presidencia de Chile tres veces antes. El fortalecimiento de escenarios de unidad fue lo que llevó a conformar la Unidad Popular, dónde confluían los partidos y movimientos chilenos de izquierda; entre ellos las tres fuerzas más importantes del ...

El “Ñaño” Jaramillo y los comunistas ecuatorianos

Por: Harold García-Pacanchique Julio Alfredo Jaramillo Laurido nació el 1 de octubre de 1935, en un pequeño departamento ubicado entre las calles de Gómez Rendón y Villavicencio, en el centro de la ciudad de Guayaquil, hijo de Juan Pantaleón Jaramillo Erazo y Apolonia Laurido Cáceres, matrimonio que daría vida a José “Pepe” (1933) y a Julio (1935), los hermanos Jaramillo que descrestarían a las huestes de los boleros y los pasillos de la década de los sesentas. Julio, de familia humilde e hijo de una enfermera viuda, (puesto que cuando éste era apenas un niño, su padre Don Juan, perecería en un accidente laboral realizando una cruz para la pequeña hermana de los Jaramillo, que moriría a muy temprana edad), dedicó sus primeros años de infancia a las travesuras y a la indisciplina escolar, lo que llevó a que abandonara sus estudios. A los Jaramillo, la música llegó de la mano de Pepe, el hermano mayor de Julio, a quien algunos bohemios y viejos comunistas de Pichincha, le atrib...

Federico Engels, el maestro del proletariado. A 200 años de su natalicio.

  Por: Harold García-Pacanchique/ @HaroldGarcia95   Este 28 de noviembre se conmemoran 200 años del nacimiento de uno de los fundadores del socialismo científico, quien daría sus primeros pasos de vida en la ciudad de Barmen, actual Alemania, en el año de 1820 en el seno de una familia industrial dedicada a las labores algodoneras y textileras.    Engels, desde muy temprana edad acompañaría a su padre en las labores de la firma Ermen & Engels, empresa familiar que le mostraría las duras condiciones en las que vivía el emergente proletariado tanto en Inglaterra como en Alemania, lugares en los que la industria familiar tenía poder sobre los medios de producción algodoneros. Su formación como comerciante inicial en Barmen le parecía a este una labor monótona y deprimente, por lo cual decide vincularse como voluntario al “servicio militar en la 12a Compañía de Guardia de la Artillería de Sitio en el cuartel de la Kupfergraben (hoy cuartel Friedrich Enge...